No puedo desaprovechar el privilegio de administrar este blog para despedirme de él, de sus nosololectoras y nosololectores, de mi biblioteca y de su alumnado y de mis compañeros y compañeras. Como consecuencia de ocupar un nuevo puesto en el Centro del Profesorado de Córdoba, dejo este trabajo que me ha tenido entretenido y a ratos muy satisfecho, en estos últimos años.
Ahora se ocultarán otras personas bajo el nombre de BiblioRíos y espero que continúen a su manera con esta publicación en la que tanto he aprendido. Otras personas se ocuparán también de la biblioteca, en la que sin duda queda parte de mí mismo y a la que tantas horas hemos dedicado, especialmente María Antonia y yo, a la que envío un especial recuerdo.
Pierdo un magnífico alumnado en un magnífico centro de enseñanza y asumo retos y ocupaciones nuevas. Continuaré naturalmente vertido en el mundo de las bibliotecas y la enseñanza ya que desde mi nueva ocupación de asesor me implicaré decididamente en la Red de Bibliotecas Escolares de Córdoba así como en otros asuntos de formación.
Gracias a todos los que habéis seguido las publicaciones de NOSOLOLIBROS, habéis elevado las visitas más allá de once mil al mes y hecho que ocupemos el 4º puesto en el último top blog de literatura de Wikio España: es imposible poder corresponderos por ese extraordinario apoyo.
Las bibliotecas, la lectura y la escritura deben ocupar un lugar central en la enseñanza, y la revolución tecnológica en que nos encontramos no nos puede resultar ajena. Hemos intentado que la biblioteca física mejorara a la par que la virtual en un intento no de innovar, sino simplemente de adaptarnos a los tiempos que vive la lectura. Se avecinan años de cambio, también de ilusión, creatividad y renovación; a pesar de que no sea desde aquí exactamente, me gustaría seguir siendo parte de las bibliotecas, la enseñanza, del libro, la lectura y la escritura donde sea que esté.
Hasta pronto.
Miguel
El último poema
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Hoy he terminado de reflejar el sentimiento en estos lares:
Han dicho algunos: no entiendo sus cifras ni su situación,
ni siquiera su alma que abandona mis d...





















